Acerca de la Zoofarmacognosis

La "Zoofarmacognosia" se refiere al proceso en el cual los animales salvajes se automedican y autodosifican mediante la selección y utilización de plantas, suelos e insectos para tratar y prevenir la enfermedad. Este término fue acuñado por el Dr. Eloy Rodríguez, bioquímico y zoólogo nacido en Edimburgo Texas, USA quien es profesor de la Universidad de Cornell, que con ayuda del Dr. Richard Wrangham, británico primatólogo que estudiaba a los primates en el parque nacional del Bosque “Kibale” en Uganda observó como un chimpancé salía cada mañana a buscar una especie de planta comiendo solo sus hojas, rompiendo el tallo y sorbiendo el jugo. Al ser investigadas las propiedades de dicha planta se observó que tenía la cualidad de ser antiparasitaria y propiedades antitumorales.

La palabra se deriva de las raíces griegas zoo (animal), fármaco (medicamento), y gnosis (conocimiento).

En realidad, esta disciplina se basa en la capacidad de los animales para mostrar una comprensión cognitiva de los medicamentos potenciales en su entorno enseñándonos más sobre su comportamiento y la botánica con respecto a su forma de medicarse.

Es así como hoy en día conocemos la “Zoofarmacognosis Aplicada” (AZ) gracias a Caroline Ingraham, británica fundadora de “Ingraham Academy of Zoopharmacognosys”

Esta terapia permite al animal domesticado y en cautiverio conectar de nuevo con su instinto y seleccionar las sustancias (aceites esenciales, hidrosoles, yerbas secas, plantas, macerados etc.) que necesitan para recobrar su equilibrio tanto físico como emocional y así sanarse. Esta técnica respeta en todo momento la respuesta natural e instintiva del animal siendo él mismo quien decide que sustancia, por cuanto tiempo y la cantidad de la misma.

Con esta charla introductora se pretende dar a conocer la idea de emplear sustancias naturales y permitir a nuestros pacientes que nos ayuden con su proceso de curación y/o tratamiento, dando en algunas ocasiones la certeza de que nuestro diagnóstico es el adecuado para ese animal. Sin duda la Zoofarmacognosia puede ser una gran herramienta para el Veterinario permitiéndonos de manera directa crear una comunicación muy estrecha con nuestros pacientes, no solo por permitir que sean ellos los que elijan sino creando un vínculo de confianza, seguridad y tranquilidad, aspecto que es siempre valorado y buscado en nuestra profesión.

¿Cómo funciona esta terapia?

Todos sabemos lo desarrollado y agudo que es el sentido del olfato en los animales, ya que no solo les ayuda a oler, sino que es una guía imprescindible hacia su comida, su medicina, sus crías y como inclusive les sirve de aviso ante peligros. Es así como por medio del olfato viaja la información al Sistema Límbico a través del lóbulo raquídeo donde el olor es analizado por los centros de la memoria, de ahí que esta terapia además de tener efectos fisiológicos también actúa a nivel de psique.

En esta introducción se hablará entre otras cosas del uso de los aceites esenciales, sus propiedades curativas reconocidas por nuestros pacientes, la forma de utilizarlos en la terapia, algunas pautas para saber seleccionar aceites de calidad evitando así posibles intoxicaciones, fallo hepático y/o renal, además del porque tienen un efecto tan potente especialmente en los caballos, perros, gatos y otros animales herbívoros.

También se dará a conocer la relación de dichos aceites con la Acupuntura Veterinaria ya que estos pueden ayudarnos a potencializar el efecto de nuestros tratamientos, así como agilizar la curación de nuestros pacientes gracias a la acción tonificante y dispersante que poseen.


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